AFF Group, líder del sector de textiles de recambio para las industrias automovilística, náutica, minorista y hotelera, utilizaba una versión obsoleta y desconectada de Sage para la contabilidad, el servicio de atención al cliente, la facturación y la entrada de pedidos. La empresa dependía de flujos de trabajo manuales y en papel, y carecía de procesos formales. El inventario se estimaba anualmente y la producción funcionaba de forma caótica, bajo pedido. Los empleados tenían dificultades con los flujos de trabajo desorganizados y dependían de hojas de cálculo para realizar el seguimiento de los artículos.