Integra el libro mayor, las cuentas por pagar, las cuentas por cobrar, la gestión de tesorería, la elaboración de presupuestos, la facturación, los impuestos y la presentación de informes de múltiples entidades con la actividad de los proyectos. Los responsables de la empresa obtienen una visión clara del rendimiento financiero sin necesidad de consolidar manualmente registros contables y de proyectos inconexos.






