Kevins Worldwide, una empresa especializada en bordados internos, serigrafía y distribución de productos promocionales, utilizaba un software de contabilidad Everest obsoleto y la plataforma 3dCart, lo que requería un procesamiento manual de los pedidos que suponía una pérdida de tiempo. Con más de 40 sitios web de comercio electrónico y más de 800 000 productos, la falta de integración obstaculizaba el crecimiento. El personal dedicaba demasiado tiempo a la introducción de datos.