Cuando llegó la pandemia, el aumento de diez veces en las transacciones puso de manifiesto las deficiencias que tenía POLYWOOD en sus sistemas administrativos. El fabricante de muebles de plástico sostenible utilizaba procesos manuales y un ERP heredado que se bloqueaba con frecuencia. La programación y la gestión del inventario eran ineficientes; los empleados dependían de hojas de cálculo de Excel y de su memoria. Los pedidos se retrasaban y la temporada alta requería semanas laborales de 80 horas. Los sistemas desconectados de POLYWOOD obstaculizaban claramente su crecimiento.