Eastman Music Company, conocida mundialmente por sus instrumentos artesanales de alta calidad, utilizó Sage 100 durante décadas. A medida que fue adquiriendo otros fabricantes de instrumentos, Eastman Music necesitaba escalar de manera más eficiente. Los empleados se enfrentaban a muchos retos, entre ellos fallos frecuentes, datos corruptos, capacidades de producción limitadas, bases de datos desconectadas y transferencias ineficientes entre empresas con Sage. El rápido ritmo de adquisiciones de la empresa supuso una carga para su infraestructura tecnológica, lo que dificultaba la gestión del inventario y la satisfacción de las demandas de los clientes.