Eastmen Tire Supplies dependía de un software Great Plains obsoleto e instalado en sus propias instalaciones, que era difícil de manejar y carecía de funciones fáciles de usar. Sus sistemas desconectados dificultaban la gestión de los datos de compras, recepciones y envíos, lo que obligaba al equipo a manejar múltiples bases de datos y procesos manuales. Estas ineficiencias daban lugar a procesos que consumían mucho tiempo, inexactitudes en el inventario y una visibilidad limitada, lo que, en última instancia, limitaba su capacidad para responder rápidamente y adaptarse a un mercado cambiante.