El importador británico de cerveza artesanal Cave Direct con un sistema financiero antiguo que se colgaba seguido. Usaba hojas de cálculo para gestionar el inventario en sus cuatro almacenes, lo que hacía que su equipo de ventas no pudiera ver las existencias en tiempo real. El hecho de que Cave Direct dependiera de hojas de cálculo complicaba las ventas y le impedía ofrecer pedidos en línea. Las hojas de cálculo también dificultaban la gestión de los cálculos complejos de los impuestos de importación y limitaban el crecimiento.