Design Studio ropa de mujer para sus líneas de marca D2 y Mila Fashion, entre otras. Gestionaba cinco centros de fabricación con un sistema de software propio que almacenaba los datos en silos, lo que dificultaba los procesos de producción, inventario y generación de informes. El rápido crecimiento de la empresa provocó una proliferación de hojas de cálculo, de personal para gestionarlas y de errores. No se realizaba un seguimiento de la producción ni de los pedidos, y el inventario no se controlaba en tiempo real.