Firewire Surfboards, un fabricante de tablas de surf respetuoso con el medio ambiente, utilizaba un sistema ERP obsoleto que carecía de visibilidad entre las distintas entidades, requería la elaboración manual de informes financieros y se bloqueaba con frecuencia, lo que frustraba a los equipos internacionales. Con operaciones en Estados Unidos, Reino Unido, Australia y Tailandia, la empresa tenía dificultades para gestionar su rápido crecimiento y sus necesidades de datos. El sistema obsoleto obstaculizaba la eficiencia, lo que obligaba al equipo a recurrir a soluciones provisionales y procesos manuales.