La gestión de 13 marcas diferentes en instancias ERP heredadas y desconectadas entre sí supuso un importante obstáculo operativo para Kelly Products. Los equipos se enfrentaban a procesos manuales ineficientes, como las transferencias entre empresas en papel, que retrasaban los ciclos de informes críticos cada mes. Los dos sistemas de inventario funcionaban por separado de la contabilidad, lo que obligaba al personal a duplicar la introducción de datos. Estos silos de datos bloqueaban la visibilidad en tiempo real e impedían una colaboración fluida. Como resultado, los sistemas aislados obstaculizaban las operaciones.