Mous fabrica productos de telefonía móvil de alta gama que vende directamente a los consumidores. La empresa británica utilizaba sistemas aislados, entre los que se incluían una aplicación financiera llamada Xero, varios sitios web de Shopify y ShipStation. Este enfoque aislado daba lugar a una visibilidad deficiente de los datos, una gestión inexacta del inventario y procesos manuales ineficientes. Las aplicaciones desconectadas no admitían múltiples divisas, lo que convertía el seguimiento de los impuestos en una pesadilla y provocaba fallos en el sistema.