Nebraska Vet Services, un proveedor de productos y servicios de salud animal, se enfrentaba a numerosos retos a la hora de gestionar sus múltiples sucursales y su inventario. Utilizaban un software específico para clínicas veterinarias para la gestión de la contabilidad de clientes y QuickBooks para la contabilidad general, pero estos sistemas carecían de integración y escalabilidad. Les resultaba muy difícil obtener informes y datos precisos.