Triode Group Limited, un fabricante de componentes electrónicos con sede en Nueva Zelanda, utilizaba Microsoft Excel, archivos PDF y software de contabilidad para gestionar sus operaciones en sus inicios. Sin embargo, cuatro años después, los ejecutivos se dieron cuenta de que este sistema provocaba ineficiencias, errores y pérdidas de tiempo. Los empleados tenían dificultades para localizar los componentes y, a menudo, compraban duplicados. La falta de integración entre los sistemas obstaculizaba la productividad y creaba importantes retos operativos.