Boston, Massachusetts. La empresa de cannabis Happy Valley tenía dificultades para utilizar QuickBooks y sistemas desconectados, incluidas hojas de cálculo, que utilizaba para realizar un seguimiento del inventario, la producción y las transacciones financieras. Este enfoque aislado provocaba ineficiencias, errores manuales y una visibilidad limitada de sus costes reales. QuickBooks carecía de la funcionalidad necesaria para realizar un seguimiento preciso del inventario, la producción y los costes de mano de obra y materiales. El cumplimiento de la normativa sobre el cannabis añadía otra capa de complejidad a sus operaciones.