Antes de implantar Acumatica, Avancel utilizaba sistemas desconectados para contabilidad, ventas e inventario, junto con múltiples hojas de cálculo. Esta falta de integración provocaba incoherencias en los datos que requerían importantes esfuerzos manuales para solucionarlas. Encontrar listas de precios y condiciones actualizadas era todo un reto, y la inexactitud de los datos de inventario provocaba problemas con los envíos y las recepciones. No existía un proceso racionalizado para gestionar los pedidos, el inventario y la facturación.