ComCenter, que distribuye materiales educativos a escuelas e iglesias católicas, funcionaba con sistemas obsoletos, entre ellos un mainframe UNISYS de 30 años de antigüedad y ACT! crm. Esto dificultaba el acceso a datos en tiempo real, lo que ralentizaba y hacía inconsistente la comunicación con los clientes. Las ventas se realizaban de forma manual e ineficaz, con un contacto limitado y una visibilidad de los datos deficiente. Además, el sistema de gestión del almacén era demasiado grande y engorroso, mientras que las ineficiencias operativas y la disminución de los ingresos ponían de manifiesto la necesidad de una solución moderna e integrada.