KFC Singapur, una cadena líder de restauración en Singapur, utilizaba anteriormente el módulo de gestión financiera de JD Edwards. Los elevados costes de los módulos adicionales y de las licencias de usuario resultaban prohibitivos, lo que limitaba su uso. La empresa buscaba una solución ERP escalable y basada en la web para gestionar los procesos contables y de flujo de trabajo de forma más eficiente.