New England Tile, una empresa importadora y vendedora de baldosas y piedra, se enfrentaba a retos relacionados con su servidor obsoleto y el software Everest ERP. El servidor era poco fiable y los costes de actualización de Everest eran prohibitivos. Además, la empresa no estaba satisfecha con el servicio de asistencia de Everest. Estos problemas obstaculizaban la eficiencia y la productividad.