Ray Allen Manufacturing, un fabricante líder de equipamiento canino para el ejército y la policía, utilizaba un sistema AS400 heredado que frenaba su crecimiento. La tecnología obsoleta no se conectaba con las plataformas de comercio electrónico, lo que generaba cuentas duplicadas que debían consolidarse manualmente. Al carecer de un módulo de fabricación, la empresa no disponía de una visión real de la producción ni del inventario. A los directivos de la empresa les resultaba difícil integrar las adquisiciones recientes en un único sistema coherente.