Toffeln, una empresa de diseño y fabricación de calzado ergonómico para entornos de trabajo higiénicos con sede en Bristol (Reino Unido), utilizaba sistemas independientes, entre los que se incluían Sage Accounting, Sage ACT para CRM y Orderwise. Estos sistemas carecían de integración, lo que hacía que la elaboración de informes resultara laboriosa y que el teletrabajo fuera complicado.