La Fundación César Chávez, una organización sin ánimo de lucro que ofrece servicios educativos, de vivienda y de gestión inmobiliaria a través de sus 75 entidades, utilizaba versiones obsoletas de Microsoft DOS, FundWare, QuickBooks y Excel. El traslado manual de datos entre estas herramientas provocaba errores y complicaba la elaboración de informes financieros, especialmente en el caso de sus operaciones con múltiples entidades.