Digital Planet, una empresa sudafricana especializada en tecnología y soluciones educativas minoristas, tenía problemas con varios sistemas desconectados y procesos manuales necesarios para sincronizar datos. Sus equipos de almacén, finanzas y producción usaban aplicaciones separadas, lo que generaba datos contradictorios y no había una única fuente de información. Después de una implementación fallida de ERP, los ejecutivos decidieron que necesitaban una plataforma única sobre la que crecer.