Inspirus, un proveedor líder de soluciones para el compromiso de los empleados, se enfrentaba a importantes retos con su sistema financiero de 38 años de antigüedad, que carecía de visibilidad de datos en tiempo real, planificación de requisitos de materiales y gestión de inventario. El sistema obsoleto obstaculizaba la eficiencia operativa y la toma de decisiones, lo que obligaba a depender de procesos manuales y codificación personalizada. Los empleados tenían dificultades para acceder a los informes financieros y los datos de los clientes, especialmente durante la pandemia.