MiiR, una empresa con sede en Seattle que fabrica vasos y tazas de acero inoxidable y productos especiales para café para empresas B2B, se enfrentaba a importantes retos con su anticuado sistema QuickBooks. La empresa tenía problemas con el retraso en los datos, los sistemas desconectados y los procesos manuales, lo que provocaba errores e ineficiencias. La gestión del inventario en varios almacenes era difícil y los empleados dedicaban horas a conciliar los datos. La falta de información en tiempo real y de acceso móvil dificultaba las operaciones.