OneMed Healthcare, un distribuidor líder de suministros médicos en Indonesia, se enfrentaba a importantes retos con su sistema ERP obsoleto y desarrollado internamente. Los frecuentes fallos provocaban horas de inactividad, limitaban la productividad y obligaban a reiniciar el servidor cada dos horas. El sistema no podía ampliarse más allá de 15 sucursales o 150 usuarios, carecía de paneles de control y requería una costosa externalización para los informes financieros. El sistema heredado no ofrecía ninguna funcionalidad de pedidos de venta ni controles de acceso, lo que obstaculizaba el crecimiento.