LifeSource, una organización líder en la obtención de órganos, tenía problemas con un software Sage anticuado y procesos manuales. El acceso remoto limitado, la generación de informes complicada y la introducción de datos que llevaba mucho tiempo creaban cuellos de botella operativos. Los empleados estaban frustrados por la lentitud del sistema, los errores frecuentes y la dependencia del correo electrónico para las facturas. Durante la pandemia, el trabajo remoto era casi imposible.